sábado, 19 de septiembre de 2009

Niagara, paisaje y crimen.



Marilyn Monroe y Joseph Cotten encarnan a los Loomis, un matrimonio veraneando en las cabañas ArcoIris en las cataratas del Niágara. Allí llegan los Cutler, otros esposos que van a pasar su segunda luna de miel al mismo lugar. Los Cutler deben alojarse en la misma cabaña que los Loomis, pero éstos aún no la han abandonado. Así empieza la relación entre las dos parejas.

Marilyn es Rose Loomis, una mujer despampanante, y Cotten, su marido, es George, un hombre que se ha convertido en un neurótico por el amor que siente por su mujer y por los celos que le embargan, justificados, además, porque como se verá en el film, Rose le engaña, y no sólo eso, sino que con su amante, está planeando el asesinato de George.

La otra pareja la forman Polly (Jean Peters) y un joven publicista que acaba de recibir un premio en su empresa y que representa al americano medio.
La Cutler es decisiva en la película, porque será testigo de que Rose engaña a su esposo, y, después, será la única persona que vaya conociendo el verdadero desarrollo de los hechos.

El plan de Marilyn para acabar con el hombre con el que vive una relación destructiva, George, fracasará, y el esposo se vengará, asesinándola. Polly será siempre conocedora de toda la historia y estará a punto de caer por las cataratas del Niágara con Cotten, el asesino, en un barco que éste ha robado para huir

Este sería el resumen de Niágara. Pero es una película con tantísimo contenido, tan densa, que esto no es más que un pequeño esbozo de la historia.

Marilyn tiene aquí un papel hecho a su medida: una mujer joven, atractiva, casada con un hombre que la quiere demasiado, que parece haberla recogido de la barra del bar en que trabajaba como la camarera más famosa, y, se supone, que más ligona. Pero Rose quiere divertirse, le gustan los hombres jóvenes, y está harta de la enfermedad mental de su marido, enfermedad que, por otra parte, ella misma ha provocado en él, con sus vestidos exuberantes, rojos pasión, y sus ganas de flirtear siempre haciendo sonar su canción Kiss para engatusar a alguien.

George ha enloquecido poco a poco por los celos que siente por su joven mujer, que desde todos los puntos de vista es demasiado sexy para él. Ranchero desafortunado y más desafortunado aún desde que se casó con Rose.

Y los Cutler son el joven matrimonio feliz, que se verá envuelto en la historia de los Loomis.

Niágara es un thriller brillante, con personajes muy bien definidos y pensados, y con una trama que va en tensión creciente y nos lleva por las cataratas intrigados con lo que va a suceder.

Rodada en 1.953, con Niágara, Hathaway demuestra que es capaz de ser bueno también en el terreno del suspense, y, a mi modo de ver, saca partido de unos muy buenos actores. Marilyn, guapísima, Cotten, pedazo de actor, y Jean Peters, serena, equilibrada y dando el contrapunto perfecto de la Monroe.

1 comentario:

  1. ¡Qué gusto encontrar un blog con películas como ésta y las anteriores!. Saborear el buen cine es un placer. Gracias. Acabo de descubrirte y me encanta. Tienes mis 10 puntitos.

    ResponderEliminar