BELLE DE JOUR



Severine (Catherine Deneuve) está casada con un hombre amable y bueno, tan perfecto, que no puede satisfacer los deseos ocultos de su esposa. De ahí el porqué de la escena inicial, en la que Severine sueña despierta que es azotada y maltratada por los chóferes del carruaje en el que viaja con su marido.

Belle de Jour (bella de día) es la historia de una mujer masoquista obsesionada por sentirse poseída y deseada. Y su deseo es tan fuerte que la conduce a la doble vida, gracias a que el malévolo amigo del marido, Michel Piccoli, le da la dirección de una casa de citas.. El riesgo y el peligro que supone convertirse en prostituta la excita y la saca de su monotonía.

Además, Severine quiere ser poseída por hombres que son la antítesis de la belleza física que representa su marido, joven y guapo, por eso se entrega a hombres maduros, gordos, feos, que frecuentan la casa de citas. Y es después de eso, cuando el rostro sin gesto de la mujer se transforma en un rostro animado y casi feliz. Destacar por ejemplo lo que le dice Madame Anais, la dueña del burdel, a Severine: “Tú lo que necesitas es mano dura”.

La cosa se complica cuando un joven gángster se encapricha de la mujer y quiere que sea sólo para él.

El final del film es un poco confuso: el gánster (Pierre Clementi) dispara sobre el marido de Severine y lo hiere. Después huye y perseguido por la policía acabará muriendo.

Entonces Sevérine tiene que cuidar a un marido herido que ya no es tan perfecto, parece que ha triunfado la estabilidad burguesa, pero sin embargo la mujer sigue oyendo los caballos y el carruaje de la primera secuencia, aquella en la que imaginaba ser violada ¿Qué ocurre cuando ella sale al balcón y descubrimos que ya no están en la ciudad sino en una lujosa mansión campestre?¿Es todo una fantasía imaginada por Severine o es la realidad?

Sin duda esta película incide en los temas más clásicos de Buñuel, como son la visión crítica sobre la burguesía y la religión y la del deseo como base del individuo y que transforma su realidad.

Difícilmente se podría encontrar en los años 60 una película tan morbosa y en la que el deseo está siempre presidiéndolo todo contraponiéndose al orden social establecido .

Catherine Deneuve está bellísima y a veces su economía gestual, su frialdad, están muy a tono con el personaje burgués que representa y que parece estar por encima de las jóvenes prostitutas alocadas del burdel de Anais.

Comentarios

  1. Carmelo... sigues teniendo la misma sensibilidad de siempre pero adornada, por el paso los años, con un "savoir écrireª que es un gusto para los sentidos poder leerte. Me engancho y prometo serguirte. Adelante AMIGO adelante. Primi

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