martes, 16 de febrero de 2010

Recuerdos, Stardust memories, Woody Allen



En 1980, Woody habla de sí mismo, de sus películas, de su trayectoria cinematográfica y de sus relaciones amorosas y hace una defensa del creador como tal, de cualquier disciplina, puesto en conexión con sus fans, que le acosan, le adulan, o le critican.
Stardust es una película rara en cuanto a su forma pero sencilla en lo que cuenta: es Allen hablando de Allen.

Si he de quedarme con alguna escena que me guste de Recuerdos, me quedo con la de Allen (Sandy, director de cine) preguntándole a unos extraterrestres cuál es su sentido en el mundo. “Tú, haz películas. Y nos gustan más las cómicas”, le dicen.
Parece que el director recurre a una voz superior, a un ente que tenga la posesión de la verdad abrumado por tantas opiniones que hay sobre su cine. “Éstos me darán la solución”, parece pensar Allen.

La peli empieza con Woody en el interior de un tren viejo con personas con rostros horribles o digamos poco agraciados, y en paralelo un tren con gente maja, mas divertida, con mujeres más bellas. Allen quiere bajarse y cambiar de tren, pero no puede, y termina con todos sus ocupantes en un basurero.

Luego, veremos a Sandy importunado por sus admiradores, por las Asociaciones contra el cáncer que le solicitan colaboración, por amigos de béisbol que le piden ayuda, por jóvenes que le dicen que sus películas son feas, o sea, con todo lo que rodea a un artista consagrado, con todo lo que tiene que pagar por ser famoso.

Y además Allen hablando de sus amores, de Dorrie (Charlotte Rampling) y de Isobel.

Se dice de Recuerdos que es un homenaje de Woody a Fellini, a su ocho y medio, lo cuál es probable dada la admiración del neoyorquino por los dioses europeos del séptimo arte, y también que es una reivindicación del rumbo que lleva su cine en 1980 tras su primera etapa de comedias y pasando por Annie Hall, obra puente entre su cine cómico y su cine más serio. Yo no entro a valorar estas opiniones, porque no soy un experto, y además porque no quiero, creo que se trata de contar Recuerdos como tal porque si algo quiere Woody Allen en esta película es que no se metan con sus decisiones personales respecto a sus proyectos.

2 comentarios:

  1. Sin duda es una de sus películas más extrañas. Es cierto que recuerda bastante a Fellini en la forma, pero estoy de acuerdo contigo en que lo que quiere Allen es poder opinar sobre sí mismo sin ningún pudor.

    Un saludo.

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  2. te cojo unas frases, gracias, referenciaré este blog
    Saludos

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