lunes, 27 de septiembre de 2010

Todo lo que tú quieras, Dafne. Achero Mañas



Cuando un director empieza a entrar en lo que yo llamo Cine de Autor, la cosa va bien. Es decir, ese director está creando un estilo propio, una escuela, que le identifica y le distingue de la gran mayoría. Creo que Achero Mañas, con sus pocas películas, ya lo ha conseguido.

Y lo consigue con Todo lo que tú quieras, al proponernos una historia con múltiples preguntas y con múltiples respuestas en la que te metes de lleno.

Achero no habla sobre la homosexualidad, ni mucho menos, ni tampoco sobre el transformismo, sino que lo que quiere contar es, fundamentalmente, el costoso proceso de adaptación de los niños a los cambios repentinos en su entorno familiar, y los sacrificios que los padres están dispuestos a hacer para satisfacer a sus hijos: Todo lo que tú quieras, Dafne.

Bien es cierto, que también toca el tema de los distintos roles que tradicionalmente han ocupado la mujer y el hombre en la educación de los hijos. Y también, de pasada, el cómo ve la sociedad a un hombre que va por la calle vestido de mujer. Pero creo que no es el tema principal.

El padre de Leo, nuestro protagonista, (un sobresaliente Juan Diego Botto): dice que “por los hijos dejas de ser tú y renunciarás a ti mismo por ellos”. Y su hijo realiza esta máxima al cien por cien, desprendiéndose de todos los prejuicios que tenía hacia los “maricones de mierda” para hacer de la madre de su hija Dafne, pintándose los labios y poniéndose peluca y actuando de “mamá” para la niña.

Achero Mañas lo hace muy bien en esta historia, al colocar a Leo en un entorno profesional competitivo y, digamos, de tradición masculina, dónde los hombres son muy machos y se ve mal al viejo maricón que actúa en el teatro y que está liberado ya de todo y un poco de vuelta. Al final, Leo se hará amigo de este hombre, Alex –magníficamente interpretado por José Luis Gómez- y le pedirá ayuda para ser más acertado a la hora de imitar y transformarse en su mujer muerta.

Se está contraponiendo en esta película una forma de vida tradicional, representada por lo que antes era el núcleo familiar de Leo, con nuevas formas de familia que están surgiendo en nuestra sociedad, más que conocidas por todos. El padre es ahora también la madre al asumir tareas que normalmente realizaba la mujer y al intentar recoger el testigo de la sensibilidad y la renuncia infinita que el llamado sexo débil tiene por los retoños.

En fin, a mi modo de ver, Todo lo que tú quieras es una muy buena película y seguramente triunfará este año en las Galas de cine. Pero, sinceramente, si no lo hace, da igual, porque Achero ya ha conseguido conquistarme y entrar de lleno entre los directores de autor.